lunes, 5 de junio de 2006

No sé si sentirme contenta de que Ollanta haya perdido o deprimida de que Alan haya ganado...

No lo sé, en verdad. Me provoca pararme frente al local humalista que está por mi casa, señalarlos con el dedo y reírme de ellos... Pero, aparte del peligro de que los nunca tolerantes humalistas se me vengan encima, está el asunto de que lo otro tampoco es la perita en dulce. Búfalo Vil ha regresado y ha tenido la suerte de tener un enemigo más despreciable que él.

No tengo esperanzas en el cambio de Alan, me conformo con que, como muchos han dicho por ahí, no nos haga extrañar a Toledo. Me provoca decirle a Toledo que se quede, que se tome un whiscacho más, que le paso lo del sobrino violín, los parientes nepotistas, los otorongos impunes, la mermelada de la Conapa y demás perlas... Que prefiero soslayarle esas cosas a él que a Alan, pero ya está hecho pues, ya está hecho.

Y no tengo la mínima esperanza en Alan porque no ha aprendido nada. Lo elegí porque me parece que puede ser más vulnerable que Chávez... perdón, Humala frente a una oposición bien organizada. Pero Alan no ha aprendido, ni Humala ni Lourdes. Años de guerra civil no han servido de nada. Más de sesenta mil muertos no han servido de nada. Ellos siguen pensando que fueron las circunstancias (en el sentido más trivial del término) las que produjeron su derrota o victoria.

Esperemos que Lourdes haya aprendido que sólo hablaba el lenguaje de un segmento de la población, el que no estaba tan hasta el perno. Sus publicistas, los que hicieron la contracampaña antihumalista, fueron lo más torpe que hubo pensando que derrumbarían a Humala si lo pintaban como antidemocrático y dictatorial, cuando el poblador más pobre entre los pobres tiene derecho a no creer en la democracia porque nunca se la presentaron, nunca pudo hacer oir su voz, nunca nadie quiso escucharla. Hicieron un mensaje destinado a limeños que fue visto por todo el Perú. Pensaron que Lima era el Perú. Esa gente nos quería gobernar. Fatal.

Ollanta no entiende aún que su mensaje no llegó a todo el país. Peor aún, no entiende que fue su mensaje Y NO ÉL, lo que caló en sus electores más recalcitrantes. En su discurso posterior a los resultado a boca de urna, dijo que "Ha sido una histórica victoria política y social...La esperanza se ha impuesto al miedo...hoy empieza la gran transformación de nuestro país." Como bien apuntó Jaime Bayly (quien, pese a las diferencias políticas que tengo con él -y a lo poquitín light que puede ser- ha hecho uno de los mejores análisis políticos mediante el humor de esta temporada), esto es como, cuando Perú pierde 3 - 0 un partido de fútbol, algunos dicen que es "una victoria moral". Más allá de la observación cabe apuntar la ineptitud de Humala para ver la realidad, no sólo porque ni él ni Alan han llegado a convencer a la mitad más uno del electorado (Humala apenas llegó al 40%, sumandole el 10% que de gente que no quiso a Alan y aumentó su 30% de la primera vuelta), sino porque el sólo ha convencido a una parte del Perú y no a todo el pueblo peruano. Su "gran transformación" no puede ser sino una ola de rabia que Humala pudo haber canalizado torpemente de haber llegado al gobierno y haber originado otra guerra interna, sobre todo cuando la mayor parte de sus electores cree en la violencia como método de gobierno (los humalistas arequipeños amenazaban a una pobre periodista que sólo cubría los eventos post-electorales, sino hubiera sido por los policías la chica no la contaba). Era peligroso que alguien que se siente Mesías nos gobernara, alguien que jamás aceptaría que se ha equivocado y que, con su conocida paranoia, viera enemigos por todos lados donde sólo habría ineficiencia y corrupción por parte de su personal. Los peores dictadores han sido personas paranoicas e ineficientes que se sentían todopoderosos y predestinados. Habría que repartir libros de historia más seguido.

Y Alan... Primero niega ser el mal menor diciendo que "en política no existe el mal menor, existe el voto útil, sino miren lo que sucedió en Francia donde los izquierdistas votaron por Chirac al no querer el totalitarismo de Le Pen". Señor García, si tenemos dos males, y uno de ellos es usted y, para colmo, el otro es más aberrante que usted, entonces usted será el mal menor. Nada le costaba decir que iba a esforzarse en que los electores que votamos asqueados no nos sintiéramos defraudados.

Pero.. Alea jacta est. La suerte está dicha, y sólo nos queda tragarnos los próximos cinco años. Muchas cosas se me quedan el tintero, pero ya no quiero seguir, sólo librarme de este mareo y agradecer que por fin se terminaron las elecciones más angustiosas de mi vida.

12 comentarios:

Alfredo dijo...

no era peligroso lo de humala

era recontra peligroso

que pasara ahora?

gamma-normids dijo...

Me provoca decirle a Toledo que se quede
Increiblemente, yo me senti igual :)
Pero bueno, ojala no tengamos represalias humachavistas

ultraist transmogrifier dijo...

es paja, como los recientes hechos expusieron claramente el panorama de las ideas de los otros que nos rodeaban.

chevere. excepto por lo de la intolerancia y eso. eso si fue raro.

diego dijo...

estoy casi seguro que alan no era el mal menor.
en todo caso, todos tenemos derecho a no creer que la democracia. yo no creo en ella, por lo menos en el perú.

Anónimo dijo...

La victoria a que se refiere Humala es a que ganó en 19 departamentos del Perú de los 24 que tiene, ¿Te parece poco?, y su partido solo contra toda la coalición que se formó en su contra, porque el Perú es un país de empresarios egoístas que todo lo quieren para sí, pagar menos impuestos, darle menos participaciones a sus trabajadores, pagarles informalmente sin contratos, sin vacaciones ni seguro social, para que siga siendo miserable y se conforme siempre con el mal menor, pusilánime y cobarde ante cualquier cambio; donde sus "reformas" educativas, sean lo menos educativas posibles para seguir teniendo ignorante al pueblo y así sea más manipulable por la prensa chicha que se autotitula cuarto poder y que en combinación con los dueños del Perú llevan a la presidencia a quien ellos eligen y nosotros solo somos útiles para ir a "votar" y cumplirles el requisito de "democratizar" lo que ellos ya dictaminaron.

Percy dijo...

De acuerdo con el patín anónimo. El asunto es preocupante, pero simplificar el asunto entre "pobres buenos" y "ricos malos" está bien, pero sólo para meter chongo en la marcha. En todos los estratos hay gente buena y mala (si se les puede llamar así). Lo que sí es cierto es que los "malos" de cada bando son siempre los más visibles. Estoy seguro que cuando el voto sea de verdad libre y facultativo, quizá la oferta política con eso se tenga que adaptar a un electorado interesado y enterado. El asunto del carisma o la demagogia perderían peso con lo cual, una segunda vuelta entre Hernando de Soto y Alfredo Barnechea no estaría fuera de la realidad.

regina_reinadecapitada dijo...

No creo que el carisma y la demagogia pierdan peso. Las formas de convencer a un elector no tienen mucho que ver con si ese elector decide o no ir a votar. Si le ofreces matar empresarios (los explotadores en el imaginario social) a los pobres, estos te apoyaran en masa.

De acuerdo con Percy en que smplificar el asunto entre buenos pobres y malos ricos es maniqueismo manipulador. Ollanta se vendio como "del pueblo" cuando ha teniod un nivel de vida superior economicamente hablando, al resto de peruanos. No hay que condenarlo por eso, sino por utilizar esa demagogia barata de culpar a la clase social en que se crio.

Ahora lo de la supuesta "victoria" de Ollanta... Mmmm, no se, eso es algo polemico. Ha ganado en zonas, pero no ha convencido a la mitad mas uno del electorado. Hay que tener en cuenta que mucha de la gente que le ha endosado su voto en la segunda vuelta lo ha hecho asqueada por García (así como otros votamos por García asqueados por Humala, guerra de ascos digamos). No ha 'ganado' de forma rotunda sino por descarte, y su 'proyecto' ha pegado más por demagógico que por estar bien estructurado. Cualquiera que revise sus proyectos se daria cuenta que Humala no tenia la capacidad de canalizar adecuadamente toda esa rabia, era inevitable que lo suyo derivase en dictadura, pues la gente iba a exigirle resultados inmediatos y, al no poder lograrlos, culparia a "los politicos tradicionales" para atribuirse mas poderes de los legales.

Ahora que la gran transformacion ya empezo... Para él, claro. Ya no anda en Cherokee ni pasea por Casuarinas.

Juan Arellano dijo...

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Anónimo dijo...

El discurso de los Humala está destinado a la creación de un proyecto familiar que solo ellos tienen en la cabeza, solo algunos atisbos del mismo podemos ver por las propuestas (todas) tiradas de los cabellos a estas alturas del avance mundial.
Es notorio que le falta conocer el actual panorama mundial globalizado (querramos o no es una realidad que enfrentar). Al parecer viaja a otros paises pero solo va a estrechar manos vecinas y a posar para las fotos y no para tomar un sorbo de la realidad de aquellos paises, su cultura, idiosincracia y proyección.

A los señores (disculpen la expresión) Humala, les falta mucho que conocer, lo lamentable es que su discurso es caudillo y eso -aunque estando en sin razón- tiene adeptos.

Flucito dijo...

No sé de donde me han sacado que la democracia es la panacea que el Perú necesita. La verdad es que a estas alturas esa palabrita retrastocada (si cabe el término) ya me cominza a dar asco (mucho más si sale de la boca de personajes payasescos como Cecilia Valenzuela y otros "abanderados" de un sistema que se creó en países totalmente distintos al nuestro (a los nuestros, malditos sudacas). Esos países son democráticos porque de ellos ha nacido, no ha venido una comisión interloquesea a imponérselas como único modelo a seguir, frustrando de ese modo todo intento de lograr un sistema que funcione para países con las características como el nuestro (miserable, poble, inculto, sin educación y, sobre todo, que nunca en su vida se le a ocurrido pensar en sociedad).
Sobre Alan, Humala y Lourdes. Pobreza política total, y misera moral, al menos en dos de los mencionados, plena.
Las elecciones, formalmente han terminado, pero lamento decirte que sentiremos los rezagos de nuestra estupidez por cinco años más, luego seremos nuevamente estúpidos y volverán los malditos cinco años en que los miembros de estas múltiples naciones inconexas se arrepentirán de haber votado por el cojonudo mal menor.
Hace unas líneas dije "sobre todo, que nunca en su vida se le a ocurrido pensar en sociedad. Por si alguno que se crea heredero de Mariátegui y Arguedas quiera contradecirme, díga Ud. como es verdad que en este país la pendejada del más pendejo es la que hará que logre algo ese pendejo a costa de joder a los demás.
Ese tema de los empresarios malos... demagogia de la más baja calaña, de lo más barato que hay en el mercado y propia de gente de una chatura intelectual, v.gr. muchos peruanos. Los empresarios, como peruanos que son, piensan como peruanos, es decir, como piensa el trabajador peruano, ese mismo que en los años ochenta se sentaba frente al escritorio y mandaba al diablo al Perú entero porque era un burócrata con su cuota de poder y que no ha cambiado en nada desde entonces (lo digo con conocimiento de causa); el empresario es igual que ese reabajador que se roba los útiles de escritorio pensando que está jodiendo al empresario explotador que tiene plata; es igual al que se duerme, llega tarde y no quiere que le descuenten nada de su pobre sueldo.
El Perú es un país donde andamos jodiendo por los derechos del no nacido, en lugar de fijarnos en lo pisoteado que están los derechos del sí nacido... pero eso me aleja mucho del tema del blog.
El otro tipejo, supuesto asesino en una guerra de la que nadie quiere hacerse responsable por más CVR llena de transfugas ideológicos hallamos tenido. Un improvisado en la poítica, con un horizonte "esperanzador" y un método casi delincuencial.
La otra... ineptitud total para la política. No volvería a votar por ella, por imbécil.

Estoy releyendo El Señor de los Anillos y es increible la identidad que existe entre los orcos y los seres humanos, con lo que los peruanos terminan siendo lo mismo que los Trolls. Un asco.

Se dice: El pueblo que no aprende de su historia está condenado a repetirla. Este país es un ejemplo vivo de eso. Y sabemos bien que ni siquiera los animales menores dejan de aprender lo que les ha pasado, por lo tanto, los peruanos somos menos que esos animales menores. Una sociedad en la que no me sorprendería ver a un hombre salir vestido con piel y una lanza en la mano listo para cazar el alimento diario matando al otro casi cavernícola que le quita un pedaso de carne del mamut que otro mató. Una sociedad llena de humanoides ineptos, sin el más mínimo mérito de seguir existiendo.

Tambiés se dice: Cada pueblo tiene el gobernante que se merece. Alan no merece ser gobernante de un país como el Perú, y es que la sociedad peruana no merece existir.

Lamento la bilis que pueda destilar este larguísimo comentario, pero mi msantropía es cada vez más grande. POr otro lado, no lo hice en mi blog, porque prometí que no volvería a hablar de política en él, pues la política siempre tiene ese tufillo fétido que ensucia todo lo que toca.

Athos dijo...

Y sin embargo, el sistema funciona. La gente sigue naciendo, reproduciéndose y muriendo. Algunos se retuercen entre harapos y excrementos caninos mientras otros se empeñan en tner un ropero con camisas Calvin Kleine.

Y el pobre mundo no puede hacer más que seguir girando. :)

Luis García dijo...

Hola Reinadecapitada: Estoy de acuerdo contigo, tengo un artículo similar al tuyo, te invito a visitarme: http://www.omrelliugsajer.blogspot.com