lunes, 6 de julio de 2009

Hormonas Inc.

Me conmueve ver que, en esta era de Facebookistas y Twitteros, todavía haya gente que entra y lee y comenta este blog. ¿Nos estaremos volviendo una especie en extinción aquellos a quienes nos gusta escribir más de cinco líneas seguidas?


En esta tranquila zona del mundo (y de Lima), con la vista de esos cerros que me amparan y tranquilizan y hacen creer que estamos en una apacible zona rural a donde no llegan ni gripes, ni escándalos ni corrupción, me siento uno de esos monjes y monjas medievales que se encerraban horas, días, semanas y meses a labores tan sesudas como descifrar un pergamino en latín primitivo o transcribir (a mano y con pluma de ganso) los textos del mester de clerecía o una versión del Mío Cid. Nada más rico que encerrarme en el cubículo más refundido de la biblioteca, entre libros de estrategias de marketing y la colección esencial de Saramago, y hacer sangrar exámenes con mi abnegado Faber Castell 035. El mundo se limita a distribución de la información, párrafos de desarrollo y argumentación, y comas explicativas. Cuales griegos vagos que se rascan las bolas mientras los esclavos cueros y fortachones hacen la comida y limpian el establo. Parece que la civilización iniciara aquí, entre comas y puntos seguidos.


Bajo el aspecto de intelectual de carretilla emolientera, me escondo de mis aspiraciones de cariño bonito. Esto es perfectamente factible hasta que pasa a mi lado un cuerito de los que no te dejan respiración, situación que ocurre por aquí cada tres minutos aproximadamente si estás en la biblioteca, y cada diez segundos si estás en el campus. Los súcubos también alteran por estos lares las labores intelectuales apareciendo súbitamente, o es que los monjes medievales andaban medio locos de tanto correrse la paja. Lo bueno de los cubículos de la biblioteca es que son privados. Lo malo de los cubículos de la biblioteca es que son privados. Se puede sentar la belleza de turno con su Mac color frutilla en el cubículo frente a ti, soberbiamente linda, e ignorarte por completo mientras revisa las cifras macroeconómicas para su monografía. En ese momento, maldices el puto Wi-Fi.


Como esta chamba ha vuelto a despertar mi vocación de babas andantes, el problema es poder controlar la emisión de fluidos salivales y no parecer tan papafrita (no, al menos, como de costumbre). Antes, podía recurrir a ese vicio postmoderno que es recargarse de chamba hasta la coronilla y olvidarme un rato de las necesidades mundanas. Ommmmmmmmm, teoría de Van Dijk. Ommmmmmmmmmm, análisis del macronivel. Ommmmmmmmmmmmmm. La última vez que abrí la boca demasiado y dije que me sentía más feliz que de costumbre (lo cual, en realidad, tampoco es tanto) ya era demasiado tarde para darme cuenta de la metida de pata y las locas ilusiones que estaba creando sin saberlo ni quererlo, así que tuve que pretextar explotación laboral y problemas con la boleta de pago para encubrir una de esas sacadas de cuerpo a las que estoy tan acostumbrada, y que son el leit motiv de mi dudosa vida amorosa. Sin embargo, la tentación de la carne aparece a cada momento en medio de mis cuadernitos loro garabateados de notas que nunca me animo a publicar en el blog. Al cuerno, otra vez a recurrir a las redes sociales y confiar en la generosidad de las desconocidas.


Entonces, desde cualquier ventanal, desde la ventanita de mi oficina, desde las paredes de esta pecera que funge de biblioteca, miro al Apu, al Padre, al omnipresente cerro. Un sacrificio, una ofrenda, una penitencia. Cholo, pídeme lo que quieras, pero haz que me dejen en paz. Tú que estás ahí aplatanado e impertérrito desde que mis células recién aprendían a multiplicarse, dime ¿me ayudas a evitarlas? La neblina cubre los cerros, y parece que una voz telúrica, magnética y cachosa me susurra: lo siento, hijita, cuestiones de arrechura no cubrimos.

16 comentarios:

Héctor dijo...

Entiendo perfectamente el tema de ser distraido por las hormonas de cada dia, asi como desear inevitablemente que se le queme la laptop a cuanta fuente de distraccion se pasea buscando un lugar comodo para usar el Wi Fi en plena biblio.
Viendo que escribir no resulta una faena tan terrible como antes pensaba, recurrire a mis apus personales en busca de musas de inspiracion, pero antes debo limpiar el microondas pues los frejoles reventaron por ponerlos a calentar mas de 2 minutos.

Regina LC dijo...

¡estás hecho un amo de casa! mira pues, resultaste ser el marido perfecto.

Héctor dijo...

Si pes, asi me tienen estos lares, pero al menos tengo tiempo disponible pa' leerte en el blog en compania del aroma del ajo que se frie para hacer el arroz!
Cuando publique, espero tengas ganas pa' comentar, pero lo haras por privado porque si resulta que no te gusta, asi no asustaras a otros posible lectores y (con mucha suerte) seguidores del blog. Te dejo por el momento, esperando otro de tus posts y en camino a agarrar la esponjita scotch brite con el ace pa' lavar el microondas.

Héctor dijo...

lee, comenta y refiere ... http://niperella.blogspot.com

Languidstillness dijo...

Es para estar feliz de estar lejos de esas tentaciones o para envidiarte?

No lo sé...

Pierre dijo...

cuestiones de arrechura no cubrimos xDDDDDDDD csmareeeee
te maleas regina
tu post me ha humedecido el monitor

y sobre lo de el guardián entre el centeno, bueno, es uno de mis libros favoritos asi q no puedo darte una recomendación objetiva. a mi me encanta cada vez q lo leo. Alfredo, el hombre post vino hace un mes de EEUU y me trajo de regalo la edición en inglessss. ahorita mismo lo estoy leyendo
extasis total!

Giani_TheKid dijo...

Cómpratelo. Es simplemente de puta madre.



P.d.: ¡Los blogs nunca morirán! :D

Regina LC dijo...

no sé. leí los famosos 'nueve cuentos' de salinger y no me parecieron tan de la p.m. como todo el mundo comenta.

Giani_TheKid dijo...

Yo no he leído los nueve cuentos. Para eso, Cortázar, Borges y otros desgranados (Ok, lo siento, sonó autoritario). Pero "El guardián entre el centeno" de veras que es bueno. Anímate. Y si no te gusta... Mmmm... No sé :/

Otro más: "Dormir al sol", de Adolfo Bioy Casares. Y muchos más, en realidad.

Nano dijo...

Me gusta tu blog, Regina.
Quizá suene chistoso y hasta ofensivo, pero te encuentro un parecido tan grande a Daria (el dibujo que MTV dio en los 90). ja ja ja.
!Qué hacer con la arrechura! !Y más aún cuando el apu no atiende ese tipo de pedidos!
Vaya problema. Espero que pronto nos cuentes la primera aventura en la que descargas toda esa arrechura que estás acumulando.
Un beso
Nano

Regina LC dijo...

no me ofende lo de daria. solo me suena gracioso. : )

OKIPERU dijo...

Bueno, es casi un año que dejo de entrar... pero, ¿qué es Twitter?

Saludos

MAP dijo...

Cuestión N°1: ¿Qué es el amor?
Entre celos sin sustento, arrechuras de momento y cartas de amor olvidadas, voy descubriendo una nueva dimensión en la que me da miedo usar esa palabra.

Cuestión N°2: No seas pendeja, la arrechura se cura con carne, no hay de otra.

Cuestión N°3: Leeré todos esos cuentos de los que aquí hablan para poder no sentirme burro.

Cuestión N°4: Y si te compras una portatil?

MAP dijo...

Cuestión N°5 (y final): Escribir más de cinco líneas se está convirtiendo en una actividad (y un placer) de minorias.

Regina LC dijo...

Mr Flu:

El amor es como mi vesícula, no sé muy bien qué es ni para qué sirve, sólo sé que duele como la gran fruta.

La carne volverá a la carne.

Léete "Un día perfecto para el pez banana", se supone que es un cuento de culto.

Comprarme una portátil es un deber necesario en vista de todo el Wi-Fi desperdiciado por aquí. (Internet gratis, mi sueño dorado.)

Escribir más de cinco líneas siempre fue actividad de minorías, solo que se puso de moda un tiempo y nos fregaron el barrio. Ahora todo ha vuelto a la normalidad.

Sí, eso último fue muy snob, pero me vale madres porque es verdad.

Mj dijo...

Muy divertido el post.

P.d. No me quiero extinguir