viernes, 4 de setiembre de 2009

Soundtrack: Alanis Morissette

Una de las canciones más bellas de los noventas, "Ironic", de Alanis Morissette, tiene una letra muy simpática que dice cosas como It's meeting the man of my dreams / And then meeting his beautiful wife. O sea, conoces al patita de tus sueños, super churro y buena onda, y resulta que está matrimoniado hace rato con un cuerazo envidiable. Te atrasaron, sobrina. Cositas que pasan en la vida diaria, casos de la vida real, drama de a china. El punto es que, en mi caso, ojalá las cosas pasaran de ese modo, ojalá las cosas me salieran tan cotidianamente al revés, tan rutinariamente jodidas. Pero no, a mí el verso me lo escribieron más o menos así: It's meeting the man of my dreams /And then meeting you’re a fucking dyke.


No es que yo sea una exagerada, o tal vez esto es culpa de la cafeína. Supongo que no es buena voz meterse una sobredosis de café, pero la verdad es que me he vuelto tan monse, que seguro ahora mismo tengo las pupilas dilatadas por culpa del café pasado de la máquina de la oficina (que es tan malo que parece de sobre).


Veo los saquitos dorados de café que llevan los encargados de logística cuando van a abastecer la enorme cafetera de metal de la sala de profesores, cosa que sucede varias veces al día, pues acá se consume café en cantidades navegables, y pienso: ‘si un día se acaba el café, mis colegas van a sacar una escopeta y pegarles balazos a sus alumnos en plena explicación de la teoría argumentativa’. Yo no, yo me divertiré mirando cómo el síndrome de abstinencia cafeínica genera un matadero espectacular en esta burbuja educativa limeña.


Esto del café es culpa de D. La semana pasada viene D. y me dice que ha tomado haaaarto café y que ha dormido poco, y yo extraño las épocas en que tomaba haaaarto café y dormía poco y me la pasaba saltando como conejito de Duracell. Así que ahora tomo café de nuevo en mi vaso enorme y recontra cabro que hacía tiempo no usaba. Tengo en este momento una rara mezcla de celos, resentimiento, energía y entusiasmo. Y he vuelto al café. Total, ya me descosieron, ya me movieron las tripas, ya cortaron y ya zurcieron. Qué más, joder.


Y estoy picona porque, para variar, una mujer se me hace la difícil, yo me chorreo rochosamente y ella ni mú, claro, as usual. Give me a reason to love you / give me a reason to be a woman. (Esa es de Portishead.) Y pienso, carajo, por qué las cosas tienen que ser así, maldita sea, por qué. Es ego, todo, en el fondo, es ego. Tengo el ego abollado porque, para variar, las cosas me salen al revés, cual presidente tercermundista cualquiera. Y me acuerdo de lo que me dijo D., y de lo que me pasó en el autoservicio, y maldigo más. Pero tengo tanta cafeína en la sangre que tengo la suficiente energía para contarlo todo. Para contar, incluso, que veo a ESA mujer reírse con alguien que no soy yo, y me hierve la sangre, pero me controlo para no pasar a su lado y lanzarle una de esas miraditas despechadas que me salen mariconamente bien. Pero no, basta, te desvías del tema y de tus objetivos. Tú, tranquila nomás, huevona; guarda tu cólera sorda y rebobina.


Rebobinemos. La cosa es que estábamos mirando libros D. y yo, y nos sacamos pica constantemente porque tenemos las mismas manías y casi deseamos los mismos libros; y D. me dice que tenemos tantas coincidencias, que odiamos las mismas cosas y maldecimos lo mismo que, en otras circunstancias, acabaríamos casados. Yo le digo que seríamos el perfecto matrimonio heterosexual pues nos odiaríamos intensamente; y, además, somos un par de obsesivos con tendencias patológicas a granel. Y yo pienso: la madre que me parió, por qué la vida se burla así de mí, por qué viene un pata como D., que es lector, es un ser pensante y un hombre heterosexual al que NO le gusta el fútbol y me dice eso. ¿Por qué CUERNOS nunca, PERO NUNCA, me ha dicho eso una chica lectora, pensante, buenota y a quien yo le parezca lo máximo? ¿Por qué, señores del jurado? ¿Por quéeeeeee?


Luego pienso que la vida tiene que ser un señor gordo muy borracho que se caga de risa en su sillón mientras observa en una tele plasma el sitcom barato que es mi vida y grita: TE VOY A PRESENTAR LA VIDA QUE PODRÍAS TENER PERO NO TENDRÁS PORQUE NO TE GUSTAN LOS HOMBRES, MUAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.


La madre que lo parió, señor, la madre que lo parió.


Y luego pienso: la putamadre, D. también está en estira y afloja con otra mujer de malos sentimientos que se hace la estrecha. POR LA RECONCHE, hasta en eso nos parecemos. Así que trato de pensar en que bueno, esas cosas pasan, le cae barba al que no tiene quijada, le cae viagra al travesti pasivo y nada, pues, chapa tu combi, nomás. Toma café porque no puedes tomar alcohol ni llenarte de drogas duras. Olvida, cómprate una lata bien grande de Fanta Grape, aunque te cueste un ojo de la cara, y sé feliz.


Así que voy al autoservicio y me compro una lata bien grande de Fanta sabor uva y, de pasadita, un Snicker ultra large, para morir feliz; y, cuando estoy en la caja, se me acerca una ‘impulsadora’. La persona que inventó la palabra ‘impulsadora’ merece morir o ser condenada a escuchar de por vida canciones de Maná en un cuarto oscuro con los ojos vendados. La impulsadora en cuestión es predeciblemente una chica alta y escultural, muy maquillada y con un tinte rubio putón que no le da precisamente un aire a Simone de Beauvoir. Se me acerca insinuante y me pregunta ‘¿fumas?’. No fumo, gracias, le contesto. Pienso: ¿NO TE DA VERGÜENZA DECIR QUE NO FUMAS? No, no me da, porque, a estas alturas de la vida, estoy tan sensible que hasta la brisa matinal me intoxica. Ni modo, la chica se aleja con su ‘pack’ de cigarrillos de oferta, resignada a no ganar una comisión por el momento y, no es por nada, pero qué fea debe de ser esa chamba de impulsadora, donde prácticamente tienes que insinuarte a los babosos (y babosas) que te miran todo menos los ojos con tal de venderles una cochinadita de la que sacarás el 2% de comisión. Lo siento, guapa, pero, en este momento, somos realmente dos las choteadas.


La cosa es que la chica se aleja y yo pienso que es bien loco que ella se me acerque a ofrecerme cigarrillos. O sea, mirándolo de otra forma: una mujer más o menos guapa que se me acerca a ofrecerme algo que me hace daño. La recontra madre que los parió. Ahora la vida se me pone simbólica. A little tooooooo ironic, diría Alanis.


Váyase al cuerno, señor gordo.

11 comentarios:

Eve dijo...

De acuerdo salvo con algunas diferencias:
a) Mi señor gordo se ríe como hiena al principio y también se destornilla de risa con lo que me hace. Sista, ¿serán lesbofóbicos estos mercaderes de vidas?
b) Así son TODAS las mujeres, se dan cuenta que te tienen por los huevos que no tienes y jorobamos.
c) ¡Ya para la mano con el café! el día que estuve de Hada de los Kingkones efectivamente eras un conejito de Duracell. No se te iba la sonrisa!, válido cuando es una sonrisa de felicidad pero no tanto cuando es una sonrisa cafeínica.
d) Te quiero mucho, ¿te lo he dicho? (Acabo de instaurarlo como parte del tratamiento a mi maníaco-depresión)
Que tengas un buen día!!!
(Ah no, mierda positiva jamás!)
Ten tu día nomás.
(Mejor, mejor)

laserpiente dijo...

Hasta Simone de Beauvoir la pasó negra varias veces. No hay nada que nos libre.

Puto señor gordo.

Karlo dijo...

Compartimos el gusto por Alanis Morissette

Saludos cordiales
Karlo

Seamos lecas dijo...

Y cuando volveras a beber, a tomar drogas duras y a fumar?

Nano dijo...

Me gusta Alanis también.. jajajaja... Yo le hubiera metido un pollo a ese gordo chuchesumare... jajajaja
Cuando sientes que la vida o el mundo te da la espalda, pellízcale el poto... jajaja
Saludos

Carlos Lavida dijo...

Nunca me gustó Alanis, en esos años el grunge había muerto pero yo recién - chibolo huevas de la capital chicha- lo había descubierto.
Si uno tuviera una barita mágica como la del chapulín, esa del CHIRRIN CHIRRION y plaf! le das en la cabeza y se transforma en una mujer luego agarras al gordo y le das con la barita para que se combierta en un conejo de chocolate. Pero en no, la vida es así, el gordo es así, dale su cerveza para que siga jugando contigo.

pd.Porqué todos tienen fotos con Liniers?.

Eqiz dijo...

estira y afloja... la putamare porqueee!! ando en las mismas, no se si es una gran cagada o una gran ventaja... NOSE!

MAP dijo...

El D. a cada rato me parecía un emoticón de sonrisa y no podía dejar de imaginarmelo como a alguien feliz.
De Alanis me gustaron algunas canciones, pero no era fan.
¿Qué tienes contra Maná? Acaso lo mismo que la vida tiene contra ti.

Lisby dijo...

JA! cuando me ofrecen un cigarro a mí me gusta decir que no fumo y seguir bebiendo mi cerveza.

(nunca aprendí a fumar, creo q ya fue)

hombre del mal dijo...

la verdad es que la vida es como un chiste de humor negro todos se ríen del pobre que murió pero las cosas que tuvo que pasar para que se rieran de él

Dally dijo...

Sencillamente fabuloso. La vida es así... no la he inventado yo...