martes, 11 de enero de 2011

Bisa Vuela y María Elena Walsh también

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Se murió María Elena Walsh, autora argentina de uno de mis cuentos favoritos de la infancia: Bisa Vuela, que trata de una anciana que pilotea su propio avión y sobrevuela el mundo. Cuento revolucionario en un mundo donde las mujeres de los cuentos solían ser princesas, madrastras o niñas buenas.

Entre 1986 y 1987, llegó a Perú la colección VeoVeo de libros y revistas para niños. Mi madre y mi abuela me compraron algunos números de la revista, que venía acompañada de dos libritos en cada edición. Fue así como leí la historia de Bisa Vuela, una ancianita que un día decide arreglar un avión para recorrer el mundo con él, y es adoptada como bisabuela por los niños de cada país que visita, acompañada siempre de su grillito Pachimú. Era un libro genial, en el que la protagonista no era una muchacha sumisa y delicada esperando por el príncipe azul, sino una señora original que tomaba las riendas de su vida. Recuerdo mucho una frase acerca de los viajes de Bisa (no tengo el libro a la mano porque se lo regalé a mis sobrinitos, así que solo parafraseo) : "Hablaban distintos idiomas, pero se entendían con el lenguaje del cariño".

Con el tiempo, el nombre de María Elena Walsh volvió a aparecer en las poesías de los libros de lectura Senda de Santillana (geniales novelas para niños editadas para la educación básica española, de las que debería escribir alguna vez) y se me quedó en la memoria como uno de esos primeros recuerdos nubosos de la niñez.

Y hoy (bueno, ayer) que ha muerto, me he enterado de que sus relaciones amorosas siempre fueron con mujeres: una folklorista, una directora de cine y una fotógrafa (Sara Facio, autora de este famoso retrato de Cortázar: http://ir.pe/3pao). Pienso un poco y recuerdo a Bisa Vuela, y me pregunto si ese personaje de mujer independiente, autónoma, sospechosamente soltera y sin hijos no representaría veladamente a la propia Walsh. La flaca viejecita Bisa de Bisa Vuela era lesbiana y yo recién me percato, aunque creo que en el fondo siempre lo sospeché.


Descanse, María Elena y muchas gracias.



3 comentarios:

carlos lavida dijo...

Esa coleccion VEO VEO me suena muy familiar.

Jorge Ampuero dijo...

Una ausencia literaria que se siente.

Saludos...

y dijo...

veo-veo, es leyenda de culto amiga, yo tengo las de elzbieta, el el trún que anda de noche...